miércoles, 6 de junio de 2012

Capítulo 33 " Caras conocidas"

Lunes 9 de Mayo.

Pierre viste al pequeño mientras yo preparo el desayuno y el carrito con todas las cosas de Abel ; vamos a ir al mercado, hace falta comprar algunas cosas y así aprovechamos y vamos a dar un paseo. Pierre no tiene que entrar a trabajar hasta la semana que viene, su jefe ha sido realmente amable dejándole este tiempo para que disfrute de nosotros.
- ¿Lo llevamos todo?- mete al pequeño en el carrito.
- Sí, un momento que voy a ir al baño, creo que no tenemos suficientes pañales y si vamos a ir a casa de Nico nos van a hacer falta.- salgo corriendo por el pasillo.

Escucho el teléfono de Pierre. No contesta, ¿será algún compañero de trabajo?.
-¿Por qué no contestas?- meto los pañales en el bolso del niño.
- Es un número oculto, seguro que es publicidad.- dice algo nervioso.
- Ah vale... pues vamos- abro la puerta, no le doy importancia.
El día está soleado así que apetece salir a dar un paseo. El móvil de Pierre vuelve a sonar, sigue sin cogerlo pero parece más nervioso aún. Salimos a la calle y noto como su cara se descompone.
- ¿Pierre estás bien?- está mirando a una chica sentada en el banco de la puerta de casa.
- Sí, vámonos.- se apresura a salir de allí.
- Pero...- miro a la chica que se levanta.
- ¡Pierre! - grita con una sonrisa.
- ¿Te conoce?- se hace el tonto.
La chica se acerca y la da un abrazo obligado, por la parte de Pierre claro, a ella se le ve bastante a gusto.
- Te he estado llamando ¿ por qué no me lo has cogido?- sonríe . Es bastante guapa la verdad. Era ella la que le llamaba, ¿ por qué me ha engallado?
- No tenía tu número guardado.- se excusa.
- ¿Qué hay de tu vida?- ella aún no se ha dado cuenta de mi presencia y de la de Abel.
- Os presento- se toca la cabeza- Natalia esta es Estrella, mi mujer.- Parece haber dudado, la chica se sorprende, no entiendo qué está pasando.
- Encantada- me acerco a darle dos besos.
- Y este es...
- Nuestro hijo Abel- termino yo ya que él no lo hace.
Tanto Pierre como Natalia están callados, él no para de mirar de un lado a otro y ella le mira a la cara muy sorprendida.
- Bueno y... ¿de qué os conoceís? - intento quitar la tensión que ahora mismo hay.
- Creo que deberíamos de ir ya - me coge Pierre del brazo.
- Fuimos pareja, veo que tiene una debilidad por las españolas.
Ahora lo recuerdo, esa chica de la que me habló, la foto en la pared, la española de la que se enamoró locamente y la cual le fue infiel. Una de las cosas que tenemos en común, ese fracaso en mi caso con Luis. Hasta ahí bien, pero... ¿ por qué está tan nervioso?
- Muy bien, pues vámonos. Encantado de verte Natalia.- empuja el carrito.
- Voy a estar en París toda la semana- grita ella cuando ya hemos caminado un rato. Yo me rodeo pero por el contrario él no.
Llegamos al mercado, Pierre parece estar aún impactado y yo no paro de intentar comprender qué es lo que ha pasado. Se podría decir que es la segunda vez que pasa esto , primera con Luis y ahora con Natalia; hacía poco que lo habíamos dejado, era normal que yo lo pasara mal pero Pierre, hace años y años que lo han dejado y se le ve... afectado.
- ¿Quieres manzanas?- le pregunto a Pierre- ¡Pierre! ¿Me esás escuchando?

- Ah si.. manzanas, claro, sí ...- reacciona y salimos del mercado camino casa Nico.

- ¿Por qué estás..? ¿impactado? ¿sorprendido?- se sienta en un banco.
- Recuerdas cuando vino Luis ¿verdad?
- ¡Claro!
- ¿Y el martes que no pude recogerte del trabajo? ¿Lo recuerdas?- se frota la cara.
- Sí, me acuerdo pero ¿qué tiene que ver esto con Natalia?
- No te recogí por el trabajo.- mi mira a los ojos- Natalia me llamó y quedamos para tomar un café, - le aparto la mano- no le hablé de ti pero te juro que no lo hice porque no salió el tema- empieza a escusarse sin aún saber por qué.
- ¿Qué pasó? ¿Por qué no me contaste nada?- me alejo de él.
- Me besó
- ¿Qué? - se inundan mis ojos.
- Te juro que me aparté enseguida- se levanta conmigo
- ¿Por qué me has mentido todo este tiempo? Me dijiste que estabas así de raro por lo de Luis, ¿también era por Natalia?
- No te dije nada porque no quería que te enfadaras y porque no fue nada, no le di importancia.- me intenta coger las manos.
- Si no fuera nada me lo hubieras dicho, ve a casa de Nico, Abel y yo nos vamos a casa- cogo el carrito y me voy, no dice nada. Me conoce y sabe que necesito estar sola

sábado, 19 de mayo de 2012

Capítulo 32 " Bienvenido a casa Abel"

Abel, vestidito de azul y con un dulce olor a bebé duerme en mis brazos sin saber lo que le espera en casa. Pierre ha preparado el coche para él : la sillita perfectamente colocada, una muy buena temperatura y ha tapado su ventanilla para que no le de el sol en la cara. Esta hecho un verdadero padrazo.
En estos dos días que hemos estado en el hospital han venido a visitarnos todos : Pauline, Nico, mi padre, Lorenzo, Monique y Phillippe... Todos estaban impacientes por ver a Abel, pero no les han dejado entrar. Así que ahora  estarán impacientes por verle la carita.
-¿Sigue dormido?- susurra Pierre cuando ya estamos llegando a casa.
- Sí, profundamente dormido.- sonrío tocándole sus suaves manos.

Pierre aparca el coche en la puerta de casa, baja el macuto y abre la puerta del portal mientras yo saco a Abel de la sillita. Viene corriendo a cerrar la puerta del coche e inmediatamente después me adelanta para abrirme las demás puertas.
- ¡Sorpresa!- salen todos de detrás del sofá, del jardín y del pasillo.
Las chicas se acercan corriendo a mí y cuando ven la su cara...
- ohh.. pero que bonito- cada una en el idioma que le corresponde.
- ¿A qué se parece más a Pierre?- dice mi madre cuando Miguel,  Nico y Phillippe se acercan a verlo.
- No Julia, se parece mucho más a Estrella. Esos ojos son de tu hija.- defiende Daniela su opinión.
Siguen discutiendo por el parecido y mientras tanto, cuando se acerca mi padre a verle, parece como si solo estuviéramos nosotros tres en el salón : Abel, mi padre y yo. Se emociona, puedo ver como le brillan los ojos, ahora me doy cuenta de que sí que le hacía ilusión tener un nieto.
- ¿Puedo cogerlo?- se le escapa la primera lágrima.
- ¡Claro que sí papá! Eres su abuelo.- le sonrío llevándoselo a sus brazos.
- Enhorabuena Estrella, es un chico precioso.- me abraza Monique.
- Muchas gracias Monique.

Mi padre no suelta a Abel, se sienta en el sofá y no le quita la mirada de encima. Todos se acercan, a su alrededor, le miran , le echan fotos... pero a mi padre le da igual, él no lo suelta.
- Miguel- entra Pierre al salón con el moisés- póngalo aquí, estará más cómodo. - y costándole mucho lo hace.
Mi madre y Monique han acomodado el salón para que cupiéramos todos. Supongo que Daniela ha sido la responsable de la pancarta de bienvenida, de los globos de colorines y de todos los adornos de las paredes. Se han pasado un poco, no era necesario nada de esto.
Abel es bastante bueno, sigue dormido a pesar del ruido que estamos haciendo todos mientras comemos pero cuando llega su hora, la de comer, empieza a llorar y Pierre nos acompaña al dormitorio. Tenemos suficiente confianza para dejarlos solos mientras Abel come.
- ¿No es precioso?- le digo a Pierre.
- Sí, es muy bonito. ¿Cómo lo puedo querer tanto con tan solo dos días de vida?- le toca la cabecilla.
- Porque es nuestro hijo Pierre. Nuestro hijo.- me besa.
Tumbamos a Abel en la cama. Los dos, como si fuéramos unos niños pequeños disfrutamos de él mientras está despierto... le coge el dedo a Pierre y él con ese simple gesto es el hombre más feliz del mundo.


 

sábado, 14 de abril de 2012

Capítulo 31 " Aguanta un segundo y respira"

Ya estamos en la sala de partos, por lo visto estoy teniendo suerte ya que está siendo un parto rápido.
- Bon, je suis Manu et afin que tout se passe bien, vous avez à faire ce que je vous dis d'accord ? ( Bien, yo soy Manu y para que todo salga bien, debes de hacer lo que yo te diga ¿de acuerdo? ) - se pone los guantes.
- Vale pero por dios empecemos ya. - le digo sin pensar en que lo tengo que decir en francés.
- Prendre l'air et vous dire quand l'expulsas et le tintement (Coge aire y cuando te diga lo expulsas y empujas) 
Me duele como nunca imaginé que podría doler, dijeron que tenía suerte por ser rápido pero.. ¿ y el dolor? ¿es normal que duela tanto?
- Un deu trois... déjà ( Una dos tres... ya)
Empujo, quiero no gritar pero se me hace imposible.

Media hora después.

- Vous avez un beau fils (Teneís un hijo precioso)- me lo da en brazos.

Es precioso, estaba impaciente por llegar a este momento, por verle la carita, por poder tenerlo entre mis brazos.
Tanto Pierre como yo estamos llorando, los dos estábamos deseando poder decir con mayúsculas que somos una familia.

- Hola Abel.- susurra Pierre cogiéndolo en brazos.


Una vez en la habitación necesito descansar, esta noche no he dormido nada y está apunto de amanecer. Estoy segura de que a Abel no le va a faltar nada de cuidados con mi madre, Daniela y Pierre aquí.

domingo, 8 de abril de 2012

Capítulo 30 " Y el momento llegó "

Son las cinco de la mañana, no estoy durmiendo muy bien la verdad. Me siento al filo de la cama.
- Cariño...- se despierta Pierre.- ¿estás bien?- se levanta corriendo al ver que me estoy quejando.
- Creo que estoy teniendo contracciones.
- Vamos a ver.. un reloj, ¿dónde cojones tengo el reloj?- está muy nervioso- avísame cuando venga una.- coge el reloj y enciende la luz.
No hace falta que avise, se me nota en la cara. Cada vez son más fuertes y después de cuatro contracciones hemos comprobado que son cada cinco minutos.
- Tenemos que irnos al hospital.- abre la puerta y llama corriendo a Daniela y a mi madre.
- Hija, ¿ cómo estás?- llega mi madre con la bata puesta.
- Mamá, ¿ qué es esto? ¿estoy ya de parto? Lisa me dijo que si las contracciones eran de cinco minutos a cinco.. ahh.- está ha sido muy fuerte.
- Sí, hija, lo mejor es que vayamos al hospital. Daniela corre, vístete.- salen corriendo de la habitación .
- Vamos, ponte esto.- me saca del armario una bata.
Cuando salgo, el coche ya está arrancado, mi madre y Daniela montan corriendo  y Pierre sale pitando mientras yo intento abrocharme el cinturón.
- Déjalo, no te lo abroches. - está muy nervioso.
- No corras tanto.. ahh..- otra contracción.
- Ahora son cada tres minutos.
- Cariño tranquila, no te pongas nerviosa, todo va a salir bien.- me dice Daniela tocándome el hombro.
Estoy empezando a sudar, las contracciones van siendo más fuertes y cada menos tiempo. Pierre acelera y en menos de diez minutos llegamos a la puerta del hospital. Sale corriendo, mi madre va a pedir una silla de ruedas y él me ayuda a salir del coche, entonces ... ¡rompo aguas!
- Solo puede acompañarme una persona.- empuja la enfermera la silla dejando a mi madre y a Daniela atrás.
Llegamos a la habitación y antes de tumbarme en la camilla la enfermera me hace ponerme una bata del hospital. Me conectan al aparato que controla las contracciones y comprueban de cuantos centímetro estoy dilatada.
- Estrella esto ya está aquí, estas de 8 centímetros. ¿Eres primeriza?- me pregutna la enfermera.
- Sí- responde Pierre.
- ¿Vas a querer que te pongamos la epidural?- se quita los guantes.
- No, no quiero.. ahh.- aprieto la mano a Pierre.

lunes, 26 de marzo de 2012

Capítulo 29 " Abel "

Después de ese gran susto Pierre se empeñó en ir al médico, asegurarnos de que todo estaba bien. Este me dijo que era aconsejable que todos los días dedicara un ratito a hacer algo que me relajara ya que el embarazo provoca agobio , aunque no te des cuenta, y eso puede producir esos mareos.
- Vamos hija, ya te hemos preparado el baño.- me dice mi madre entrando en mi dormitorio donde Daniela me ayuda a quitarme los calcetines. Me tratan como una reina.
Me encanta este momento, es el que más me gusta del día. Los dos, mi hijo y yo, a solas. Metidos en la bañera escuchando la relajante música que adoro.

Hoy, cuando termine nuestro momento, vamos a ir a comprar la cuna y algunos que otros cacharros que serán imprenscindibles para cuando Abel ( el nombre que Pierre ha decidido) nazca. Pierre está entusiasmado en venir con nosotras y lo va a hacer, echará más horas por la tarde en el estudio para venir a comprarlo todo. Se que es un poco tarde para  pero... durante el embarazo me he permitido hacer las cosas cuando me han apetecido y es ahora cuando me apetece comprarlo todo, cuando Abel está a punto de nacer, para hacerme a la idea y para no agobiarme por la espera si lo hubiera hecho antes.
- Hola cariño.- tocan a la puerta y entra Pierre al baño.
- Hola - me besa- ¿ qué tal llevas el día?
- Muy bien, ¿sales ya y vamos a comprar las cosas?- me acerca la toalla.
- Claro- me ayuda a salir.
 Mi madre está muy orgullosa de Pierre, dice que me cuida realmente bien y que hace todo lo posible por nuestra comididad ; la mía y la de Abel.
Una vez dentro del coche.
- Estoy de acuerdo con todo lo que estaís haciendo. Me encanta el color del cuarto del niño que has pintado,- se refiere a Pierre- hija tú comes realmente bien, estar juntos en todo momento para las cosas del niño pero... el nombre... ¿ no os gusta más Ecequiel?- ya estamos de nuevo con el nombre.
- Mamá, hemos decidido que le vamos a poner Abel, nos gusta a los dos, queremos ponerle ese nombre y tú no tienes nada que ver ahí. Lo siento.- le respondo tranquilamente.
- Pues a mí me gusta Abel.- dice Daniela.
- Pero... ¿ de dónde habeís sacado ese nombre por Dios?- se queja de nuevo mi madre.
- De mi padre, mi padre se llamaba Abel.- dice Pierre mientras ella poniéndose roja se calla.
- Ui.. lo siento Pierre. Abel es un nombre estupendo.- se arrepiente.


Ya hemos llegado a la tienda, dios mío, estos es más grande de lo que esperaba. Nos va a costar decidir entre tanta variedad.
- Está bien, lo primero que necesitamos : una cuna y un moisés para el salón, claro.. que tenga ruedecillas para que lo puedas mover allá donde quieras.- saca mi madre una lista que tiene en el bolso, la verdad que me va a servir de gran ayuda. Lisa me ha enseñado muchas cosas en clases y me ha dicho todo lo que necesito pero .. estoy segura de que si viniéramos Pierre y yo solos no encontraríamos de nada.
- ¡ Bonjour! Vous avez besoin de mon aide ? ( Buenos días, ¿necesitais mi ayuda?) - se acerca una simpática dependienta.
- ¿Qué dice hija?
- Oh! Yo también hablo español.- empieza a reirse la dependienta.
- Genial, pues mira... voy a tener un hijo dentro de poco y necesito de todo, no tengo nada.- le sonrío.
La dependienta nos lleva a la sección de cunas, después a las sillitas del coche, sillitas para comer, ropa, carritos... Pierre ha acertado con esta tienda, hay de todo. La sillita del coche no las regalará Daniela, la cuna y alguna que otra cosa más mi madre. Así que nos saldrá más barato de lo que pensamos.

martes, 6 de marzo de 2012

Capítulo 28 " Un buen susto"

Dos de febrero, la hora de comer se aproxima y Pierre tiene que estar por llegar. Ya se atreve a dejarme sola pero aun así ha cambiado su turno para que sea lo menos posible. Daniela y mi madre se niegan a no estar conmigo en estos dos últimos meses de embarazo, asi que la semana que viene las dos cogerán un avión y se quedarán conmigo hasta que de a luz.

Unos fieltes se fríen en la sartén, la música me acompaña en las tareas de mi casa y mi hijo baila dentro de mí. Lisa me ha dicho que ya es hora de que haga el macuto del hospital pero , aunque ahora tengo tiempo, lo haré con Pierre ya que sé que le hace ilusión.

Llevo la cesta en brazos, voy a tender la ropa de la última lavadora y entonces las cosas de mi alrededor empiezan a dar vueltas. Escucho el abrir de la puerta y me siento en la silla de hieroo oxidado que hay al lado del tendedero.
- ¿Estrella?- Pierra ya ha entrado en casa pero yo no veo nada- ¿qué haces ahí?- me ve sentada en el jardín.
No veo nada, estoy muy asustada y empiezo a llorar.
- ¿Qué te pasa?- escucho sus cosas caer al suelo.
- Pierre no veo, estoy mareada.- me coge los brazos.
Entonces recuerdo lo que dijo Lisa, que esto podía pasar, intento acordarme de lo que debo hacer pero no lo recuerdo, menos mal que Pierre sí. Con todas sus fuerzas, que no sabía que eran tantas, me sienta firme y me sujeta la cabeza.
- Bien, ahora tranquila, respira como lo hacemos en clases, para de llorar.- me imagino como debe de estar en este momento pero está reaccionando bastante bien.
Intento hacerlo, el miedo me puede y empiezo a temblar.
- Cariño no , tranquilízate - me pone las manos en la silla- vuelvo enseguida.
Escucho correr, pero en cuestrión de segundos él vuelve a mi lado.
- Bien... ahora voy a tumbarte , ayúdame- no puedo, mi cuerpo no responde.- vamos... una dos y tres. - me coge en brazos y me tumba encima de unas mantas tiradas en el suelo.
Pierre me levanta las piernas y me las apoya en la silla, después se acerca y me toca la cara secándome las lágrimas.
- Estrella, cariño respira. Tranquilízate , por favor, respira, hazlo por tu hijo- me toca la tripa, está tan asustado como yo.
Paro de llorar y empiezo a pensar en mi hijo, a respirar poco a poco, tranquilamente.
- Muy bien mi vida, lo estás haciendo muy bien- me besa la frente.
En cuestión de cinco minutos ya veo perfectamente , entonces Pierre me ayuda a incorporarme poco a poco y me acompaña hasta sentarme en la cama.

martes, 28 de febrero de 2012

Capítulo 27 " Aprender a respirar"

Es nuestra primera clase, mejor dicho, es mi primera clase, Estrella lleva viniendo a clases pre-parto desde la primera cita del ginecólogo. Su barriga ha crecido un montón y no se si es porque soy primerizo o porque no tengo ni idea de embarazos pero estoy atacado de los nervios.
- Vamos cariño, va a empezar la calse- me coge la mano y entramos en la clase.
Estrella ya conoce a algunas de las chicas y observando a los demás chicos me doy cuenta de que están en la misma situación que yo. Parecen estar en otro mundo.
- Bonjour tout le monde, je suis Lisa et aujourd'hui  nous allons commencer la classe sachant nouveaux parents. ( Hola a todos, soy Lisa y hoy vamos vamos a comenzar la clase conociendo a los nuevos papás.) - se sienta con todos en el suelo.
Empieza el chico de su derecha, parece joven, ¿¡ qué parece ?!, como mucho tendrá unos diecisiete; el próximo es todo lo contrario, puede que llegue a los cuarenta y cuatro y es su octavo hijo ¡dios! ¿qué hace en estas clases?
- Bon, vous êtes prochaine ( De acuerdo, tú eres el siguiente) - me mira Lisa y Estrella me coge de la mano.
Ella me sonríe , la quiero tanto...
- Mmm- noto que empiezo a sudar. - Je suis Pierre, Il sera mon premier fils ( Soy Pierre y él será mi primer hijo) - sí he dicho hijo. (:
- Qu'est-ce pour tou avoir un enfant ? ( ¿Qué significa para ti tener un hijo?)
- Par moi... - miro a Estrella- ... il est très important pour moi a complètement changé, a fait de moi un autre homme et je veux faire mieux. ( ...es algo muy importante, que me ha cambiado por completo, ha hecho de mí otro hombre y quiero hacerlo lo mejor posible) - me besa la mano.
- Vous pouvez faire (Podrás hacerlo) - se levanta mientras Estrella y yo nos besamos.
Nos separan por grupos: primerizos por un lado y veteranos por otro. Empezamos con unos ejercicios de respiración, ella tumbada con la cabeza apoyada en mis piernas y nuestras manos en la tripa.
Es curioso, solo habemos dos parjas en primerizos: los jóvenes y nosotros.
- ¡Pum!- noto un golpe en mi mano.
Estrella me está sonriendo, ha sido una parada, de nuestro hijo.
-¡Una patada! ¡Una patada!- me emociono, por unos minutos se me ha quitado todo el miedo.
- Que s'est-il passé? (¿Qué ha pasado?)- se acerca Lisa preocupada.
- Un coup de pied (Una patada) - digo feliz.
- Cela signifie que vous faites bien Estrella. ( Eso significa que lo estás haciendo bien Estrella) - me toca la tripa.

Dos horas más tarde.
Salimos de clase, ya que es viernes vamos a comer a Breeze con Nico y Pauline. También lo hemos cogido por costumbre.
- Nico, une chose très importante : mon fils a donné un coup de pied. ( Nico, algo muy importante : mi hijo ha dado una patada) - habla por teléfono de camino al coche, ese pedazo de regalo de bodas de su tío Lorenzo.
- Wuauhh, c'est formidable. J'ai appelé pour vous dire que nous ne sommes pas a Breeze, nous sommes chez moi. ( Eso es genial. Te llamaba para decirte que no estamos en Breeze , estamos en mi casa )- sigo pensando que Pauline y Nico tienen algo.
- Nous avons dîner chez moi ? ( ¿Cenamos en mi casa?) - me abre la puerta del coche. - ¿No es alucinante?- cuelga y me toca la barriga.
- Solo es una patada, es normal.- arranca el coche y se dirige a casa de Nico.
Esta muy ilusionado, eso dice mucho de todo lo que va a dar por su hijo, por nosotros.
- Bésame- para el coche y espera a que monten Nico y Pauline.