domingo, 8 de abril de 2012

Capítulo 30 " Y el momento llegó "

Son las cinco de la mañana, no estoy durmiendo muy bien la verdad. Me siento al filo de la cama.
- Cariño...- se despierta Pierre.- ¿estás bien?- se levanta corriendo al ver que me estoy quejando.
- Creo que estoy teniendo contracciones.
- Vamos a ver.. un reloj, ¿dónde cojones tengo el reloj?- está muy nervioso- avísame cuando venga una.- coge el reloj y enciende la luz.
No hace falta que avise, se me nota en la cara. Cada vez son más fuertes y después de cuatro contracciones hemos comprobado que son cada cinco minutos.
- Tenemos que irnos al hospital.- abre la puerta y llama corriendo a Daniela y a mi madre.
- Hija, ¿ cómo estás?- llega mi madre con la bata puesta.
- Mamá, ¿ qué es esto? ¿estoy ya de parto? Lisa me dijo que si las contracciones eran de cinco minutos a cinco.. ahh.- está ha sido muy fuerte.
- Sí, hija, lo mejor es que vayamos al hospital. Daniela corre, vístete.- salen corriendo de la habitación .
- Vamos, ponte esto.- me saca del armario una bata.
Cuando salgo, el coche ya está arrancado, mi madre y Daniela montan corriendo  y Pierre sale pitando mientras yo intento abrocharme el cinturón.
- Déjalo, no te lo abroches. - está muy nervioso.
- No corras tanto.. ahh..- otra contracción.
- Ahora son cada tres minutos.
- Cariño tranquila, no te pongas nerviosa, todo va a salir bien.- me dice Daniela tocándome el hombro.
Estoy empezando a sudar, las contracciones van siendo más fuertes y cada menos tiempo. Pierre acelera y en menos de diez minutos llegamos a la puerta del hospital. Sale corriendo, mi madre va a pedir una silla de ruedas y él me ayuda a salir del coche, entonces ... ¡rompo aguas!
- Solo puede acompañarme una persona.- empuja la enfermera la silla dejando a mi madre y a Daniela atrás.
Llegamos a la habitación y antes de tumbarme en la camilla la enfermera me hace ponerme una bata del hospital. Me conectan al aparato que controla las contracciones y comprueban de cuantos centímetro estoy dilatada.
- Estrella esto ya está aquí, estas de 8 centímetros. ¿Eres primeriza?- me pregutna la enfermera.
- Sí- responde Pierre.
- ¿Vas a querer que te pongamos la epidural?- se quita los guantes.
- No, no quiero.. ahh.- aprieto la mano a Pierre.

3 comentarios:

  1. Pues pronto subiré el siguiente capítulo y puede que haya segunda parte de este libro... ^^

    ResponderEliminar
  2. Qué bonito!!Espero ansiosa el próximo!!

    ResponderEliminar