Ya estamos en la sala de partos, por lo visto estoy teniendo suerte ya que está siendo un parto rápido.
- Bon, je suis Manu et afin que tout se passe bien, vous avez à faire ce que je vous dis d'accord ? ( Bien, yo soy Manu y para que todo salga bien, debes de hacer lo que yo te diga ¿de acuerdo? ) - se pone los guantes.
- Vale pero por dios empecemos ya. - le digo sin pensar en que lo tengo que decir en francés.
- Prendre l'air et vous dire quand l'expulsas et le tintement (Coge aire y cuando te diga lo expulsas y empujas)
Me duele como nunca imaginé que podría doler, dijeron que tenía suerte por ser rápido pero.. ¿ y el dolor? ¿es normal que duela tanto?
- Un deu trois... déjà ( Una dos tres... ya)
Empujo, quiero no gritar pero se me hace imposible.
Media hora después.
- Vous avez un beau fils (Teneís un hijo precioso)- me lo da en brazos.
Es precioso, estaba impaciente por llegar a este momento, por verle la carita, por poder tenerlo entre mis brazos.
Tanto Pierre como yo estamos llorando, los dos estábamos deseando poder decir con mayúsculas que somos una familia.
- Hola Abel.- susurra Pierre cogiéndolo en brazos.
Una vez en la habitación necesito descansar, esta noche no he dormido nada y está apunto de amanecer. Estoy segura de que a Abel no le va a faltar nada de cuidados con mi madre, Daniela y Pierre aquí.
sábado, 14 de abril de 2012
domingo, 8 de abril de 2012
Capítulo 30 " Y el momento llegó "
Son las cinco de la mañana, no estoy durmiendo muy bien la verdad. Me siento al filo de la cama.
- Cariño...- se despierta Pierre.- ¿estás bien?- se levanta corriendo al ver que me estoy quejando.
- Creo que estoy teniendo contracciones.
- Vamos a ver.. un reloj, ¿dónde cojones tengo el reloj?- está muy nervioso- avísame cuando venga una.- coge el reloj y enciende la luz.
No hace falta que avise, se me nota en la cara. Cada vez son más fuertes y después de cuatro contracciones hemos comprobado que son cada cinco minutos.
- Tenemos que irnos al hospital.- abre la puerta y llama corriendo a Daniela y a mi madre.
- Hija, ¿ cómo estás?- llega mi madre con la bata puesta.
- Mamá, ¿ qué es esto? ¿estoy ya de parto? Lisa me dijo que si las contracciones eran de cinco minutos a cinco.. ahh.- está ha sido muy fuerte.
- Sí, hija, lo mejor es que vayamos al hospital. Daniela corre, vístete.- salen corriendo de la habitación .
- Vamos, ponte esto.- me saca del armario una bata.
Cuando salgo, el coche ya está arrancado, mi madre y Daniela montan corriendo y Pierre sale pitando mientras yo intento abrocharme el cinturón.
- Déjalo, no te lo abroches. - está muy nervioso.
- No corras tanto.. ahh..- otra contracción.
- Ahora son cada tres minutos.
- Cariño tranquila, no te pongas nerviosa, todo va a salir bien.- me dice Daniela tocándome el hombro.
Estoy empezando a sudar, las contracciones van siendo más fuertes y cada menos tiempo. Pierre acelera y en menos de diez minutos llegamos a la puerta del hospital. Sale corriendo, mi madre va a pedir una silla de ruedas y él me ayuda a salir del coche, entonces ... ¡rompo aguas!
- Solo puede acompañarme una persona.- empuja la enfermera la silla dejando a mi madre y a Daniela atrás.
Llegamos a la habitación y antes de tumbarme en la camilla la enfermera me hace ponerme una bata del hospital. Me conectan al aparato que controla las contracciones y comprueban de cuantos centímetro estoy dilatada.
- Estrella esto ya está aquí, estas de 8 centímetros. ¿Eres primeriza?- me pregutna la enfermera.
- Sí- responde Pierre.
- ¿Vas a querer que te pongamos la epidural?- se quita los guantes.
- No, no quiero.. ahh.- aprieto la mano a Pierre.
- Cariño...- se despierta Pierre.- ¿estás bien?- se levanta corriendo al ver que me estoy quejando.
- Creo que estoy teniendo contracciones.
- Vamos a ver.. un reloj, ¿dónde cojones tengo el reloj?- está muy nervioso- avísame cuando venga una.- coge el reloj y enciende la luz.
No hace falta que avise, se me nota en la cara. Cada vez son más fuertes y después de cuatro contracciones hemos comprobado que son cada cinco minutos.
- Tenemos que irnos al hospital.- abre la puerta y llama corriendo a Daniela y a mi madre.
- Hija, ¿ cómo estás?- llega mi madre con la bata puesta.
- Mamá, ¿ qué es esto? ¿estoy ya de parto? Lisa me dijo que si las contracciones eran de cinco minutos a cinco.. ahh.- está ha sido muy fuerte.
- Sí, hija, lo mejor es que vayamos al hospital. Daniela corre, vístete.- salen corriendo de la habitación .
- Vamos, ponte esto.- me saca del armario una bata.
Cuando salgo, el coche ya está arrancado, mi madre y Daniela montan corriendo y Pierre sale pitando mientras yo intento abrocharme el cinturón.
- Déjalo, no te lo abroches. - está muy nervioso.
- No corras tanto.. ahh..- otra contracción.
- Ahora son cada tres minutos.
- Cariño tranquila, no te pongas nerviosa, todo va a salir bien.- me dice Daniela tocándome el hombro.
Estoy empezando a sudar, las contracciones van siendo más fuertes y cada menos tiempo. Pierre acelera y en menos de diez minutos llegamos a la puerta del hospital. Sale corriendo, mi madre va a pedir una silla de ruedas y él me ayuda a salir del coche, entonces ... ¡rompo aguas!
- Solo puede acompañarme una persona.- empuja la enfermera la silla dejando a mi madre y a Daniela atrás.
Llegamos a la habitación y antes de tumbarme en la camilla la enfermera me hace ponerme una bata del hospital. Me conectan al aparato que controla las contracciones y comprueban de cuantos centímetro estoy dilatada.
- Estrella esto ya está aquí, estas de 8 centímetros. ¿Eres primeriza?- me pregutna la enfermera.
- Sí- responde Pierre.
- ¿Vas a querer que te pongamos la epidural?- se quita los guantes.
- No, no quiero.. ahh.- aprieto la mano a Pierre.
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