Corre un ligero viento, cómodo y agradable en la mañana de este dos de agosto. En la habitación solo se escucha el tacón de mi madre y mis esfuerzos por vomitar en el cuarto de baño.
- Hija, no deberías de salir así, todos lo entenderan.- me dice tras la puerta.
- ¿Tengo muy mala cara?- abro la puerta mientras tiro de la cisterna.
- Estas guapísima- comienza a llorar y eso que aún no me he puesto el vestido.
- ¿Cómo te encuentras?- entran Daniela y Pauline en la habitación.
- Lista para salir y decir el " sí quiero"- me siento semidesnuda en la cama.
- No, Pierre aún no ha llegado. Nosotras nos vamos, tenemos que estar abajo para cuando llegue y aún no ...- se quedan dudosas- bueno.. que nos vamos, te vemos en el altar preciosa.- me vuelven a dejar a solas con mi madre.
Apuesto a que están preparando algo, ya que tenemos a Daniela que es una pedazo artista y está haciendo de esta ceremonia tan importante para Pierre y para mí un momento inolvidable. Toda la casa está llena de adornos super originales y hechos a mano; mi alfombra, por la que desfilaré dentro de poco, empieza a mitad de las escaleras , pasa por el comedor, donde es rosa y están solo y exclusivamente las chicas, y al final, por una de las terrazas de esta preciosa casa se deja caer el otro trozo de alfombra, ahora blanca y con solamente chicos alrededor.
Aquí me encuentro ahora mismo, cogida del brazo de mi padre y con todos los invitados tras mí. Esta es la idea de Daniela que me ha gustado más, el hacer de este preciso momento una cosa solo entre él y yo. Sé por que lo ha hecho, ella odia que la novia mire a un lado y a otro cuando va hacia al altar distraiéndose con la gente de alrededor, le encanta que se concentre en la mirada de su futuro esposo. Eso hago yo, estoy rodeada de mil y unas distracciones que podrían haber llamado mi atencion pero no soy consciente de nada más que de su cara, sus ojos están brillando y sus labios dibujan una tímida sonrisa. No me gustaría estar en su lugar, viendo como todo el mundo se acerca y poco a poco se sienta mientras la que será tu acompañante por el resto de tus días viene ,con la mayor intención de impresionarte con su belleza.
Llego al altar, mi padre me besa la frente y se sienta junto a mi madre. Ahora sí que miro a todos los invitados: a Daniela besando a Miguel, a Pauline con su bonito peinado, a Lorenzo fotografiándonos, a mi madre llorando... Estamos todos.

Ohhh...!! QUEE BONITO!!!! jajajaja
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Gracias(:
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