Corre un viento ligero ... de esos que te entran por la nuca y te congelan todo el cuello. Mal día para recogerme el pelo y no coger bufanda. Salgo a la calle, hoy mi barrio está vivo, unos cuantos adolescente cruzan las aceras con los skates, varias bicis circulan con la compra de la semana y ancianas abrigaditas y acompañadas con sus bastones ríen frente a mí. Hace semanas desde aquella comida, sigo con el mismo lío en la cabeza... me sigue haciendo feliz y ahora podemos sumarle que mi interés por él ha aumentado en un porcentaje alucinante. Me dirigo hacía el mercado, es fácil llegar andando y allí los precios son más baratos. He conseguido un trabajo, camarera en Breeze , ese restaurante al que me llevó Pierre en nuestra segunda primera cita. No esta mal para empezar , y me pagan bastante bien.
- ¡Salut Estrella!- me saluda el señor del puesto de flores.
- ¡Salut! Ça va? - mi francés ha mejorado mucho.
- Oui ça va, et toi? - me ofrece una rosa.
- Moi aussi , merci Claudio.- saco la lista de la compra de mi bolsillo.
Hoy es lunes, todas las semanas visito el mercado los lunes por la mañana, aunque no tenga que comprar nada pero me gusta el olor del pescado fresco mezclado con el de las flores de Claudio. Él pide siempre cambiarse de puesto, dice que ese olor estropea a sus flores... y lo más normal cuando llegas temprano es escuchar la discusión entre ambos.
Pierre hoy tiene su día libre, le dejé la nota de que iba al mercado en la mesilla de noche cuando salí. ¿No la habrá visto? Intentaré llamarle. Me vendría bien que viniera a por mí, las bolsas pesan mucho... nada... tendré que ir andando.
Desde esa comida los dos nos proclamamos más que amigos... ya sabéis la palabra a la que me refiero... ¿por qué no la pronuncio? aún me da miedo hacerlo, no quiero estropear nada. Ahora estamos justamente bien, no vivimos juntos pero tampoco separados, en mi baño hay un cepillo de dientes más y en el suyo una barra de labios roja con mi bote de perfume preferido. Mi vida se completa con sus croissants y la suya con mis comidas no precocinadas...
Llego al portal, llamo al telofonillo pero tampoco contesta. Capaz de que aún siga dormido.
- Cariño... despierta ya ..- entro a casa con todas las bolsas en la mano- ¿qué haces ahí?- está sentado en el sofá, completamente quieto y mirando al frente. Suelto las bolsas en el suelo y voy hasta allí - ¿qué pasa? - le miro fijamente.
- Hola Estrella- se levanta Luis de la silla que hay enfrente del sofá.
No me lo puedo creer... ¿qué hace aquí? Pierre se levanta y se va a la cocina.
- ¿Qué haces aquí? ¿Cómo has sabido que estaba aquí?- me retiro para que no pueda acercarse- ¿qué es esa maleta? ¿¡ Qué coño haces aquí?! - grito muy fuerte.
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