- Estrella, soy yo, Pierre.- me saluda con una voz realmente feliz.
- ¡Hola Pierre! ¿Qué tal?- no sabía que tenía mi número de teléfono.
- No te puedes creer lo bien que estoy, ¿estas vestida?
- Sí... - abro el armario corriendo.
- Te espero en cinco minutos en la puerta de casa, pasaré a recogerte.- cuelga rápidamente.
Corre Estrella, ponte algo de ropa, ¿por qué le has mentido? no es algo tan malo estar en pijama a las cinco de la tarde... ¿dondé me llevará? ¿estará bien esta ropa para donde me va a llevar?- pienso mientras preparo el bolso y me despido de Daniela por el facebook.
No se si será la ropa adecuada, pero hace un poco de frío la verdad. Me siento en los escalones y nada más hacerlo escucho el ruido de una moto... ¿será él?... nunca he montado en moto. Efectivamente, es él, con su pelo alborotado y una reluciente sonrisa.
- Vamos monta- para la moto y me ofrece un casco.
- ¿Dónde me llevas?- cogo el casco. No huele a tabaco, esta vez huele perfectamente bien.
- Ya lo verás. - arranca la moto.
Va a gran velocidad, ahora si que tengo frío por eso voy tan abrazada a él. La gente nos mira, realmente parecemos locos, tanta velocidad y con ropa tan veraniega para la época en la que estamos...se para en un semáforo, estamos en el centro, en el centro de París, en las calles más lujosas de todo París... se respira Dior, D&G...
- ¿Qué venimos a hacer aquí?- veo que aparca.
- Tú sígueme...- baja de la moto y me besa .
Me he quedado impresionada, no me lo esperaba y para que ande ha tenido que coger mi mano y tirar de ella. Que pintas llevamos... toda la gente nos mira... a él no parece importarle mucho, entonces yo me acerco a él y le beso su descubierto hombro. Me dejaré llevar por primera vez en mi vida sin tener que estar bajo los efectos del alcohol.
- Quieta aquí.- me para en mitad de la calle y camina unos paso hacía adelante.- ya está listo...- viene detrás mía y me tapa los ojos, me hace caminar unos cuantos pasos y...- ¿estás lista?- me susurra al oído.
- No se a lo que debo estarlo pero ... sí.- me río.
- Una, dos y tres...- me destapa los ojos.
Me quedo boquiabierta, estamos justo en el centro de la calle, enfrente ...una obra de arte... su obra de arte.
- Pierre... es... impresionante.- le abrazo con fuerza.
- ¿Te gusta? A mí me encanta... estoy muy feliz.- me coge al aire y empieza a dar vueltas.
- Es alucinante...- nos paramos frente a ella.
Es su madre, está en mitad de la calle más glamurosa de París, su foto, y con ella todo el trabajo e ilusión de Pierre.
-Hace tiempo me presenté a un concurso de nuevos talentos... te hablo de años, aún no había trabajado verdaderamente como fotógrafo y decidi presentar la foto de mi madre ya que era la que más ilusión me haría que todo París viera y mira... hoy de camino a la entrevista me han llamado diciéndome que podía ir a ver mi fotografía. - se emociona y no me suelta la mano.
- Me alegro mucho Pierre, te lo mereces.- le beso la mejilla.
- Lo que nos merecemos, los dos, es una primera cita en condiciones, tenemos un gran motivo que celebrar esta noche.- no para de mirar la fotografía.
- Estoy totalmente de acuerdo. ¿ Qué te apetece hacer?
- Esta noche eliges tú, bueno no , he elegido yo pero creo que es más a tu manera.- me mira a los ojos y se rodea para volver a la moto.
- ¿Ah sí? ¿Y qué vamos a hacer?
- Sorpresa... vistete elegante para las ocho, pasaré a recogerte a casa.- me besa la frente.

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