viernes, 9 de diciembre de 2011

Capítulo 4 " Agua para cocer, una cortina y un gato"

La gente sale disparada, ¡ que cambio ! , la total tranquilidad de mi barrio por el gran frénesi del centro de París. Suerte que he echado un mapa, una de esas chorradas que he dicho antes.
Paseo tranquilamente por esos grandes jardines con un croissant en la mano, estaba deseándolo... ese crujiente hojaldre, esa esponjosa miga de dentro... no quiero que termine, por eso me lo como tan lento.

Ahí esta, nunca me la habría imaginado tan grande. Una inmensa cola para subir a ella, ¿cómo se verá París desde allí arriba? tiene que ser alucinante. Escucho un murmullo detrás de mí, me rodeo y .. ¡flash! , alguien me ha echado una foto.

 - Merci- la cogo en la mano, es realmente bonita, un buen recuerdo.
 - L'image est  2€- me sonríe el ciho indio, por unos momentos me recuerda a Roberto, un gran amigo mío con el sueño de visitar la India.
 - ¡OH! Claro..- saco la cartera de mi bolso y le doy los dos euros.
 - Merci, bon après-midi - sale corriendo a por  otra ingenua como yo que le compre una foto.

Me gustaría subri, pero no quiero ver el precio de la entrada, seguramente no me lo podré permitir hoy. Subiré con Daniela cuando venga a visitarme, ¡ hablando de Daniela! le mandaré una foto desde la bb.

Una vez en casa
Repasemos los gastos de hoy ...
  • 4.50€ revista pasatiempos en el aeropuerto.
  • 30€ taxi
  • 5€ cortina del baño.
  • 2€ ida/ vuelta autobús.
  • 3€ croissant
  • 2€ foto de recuerdo.
Total=46.5€. No esta mal.
Pongo agua a cocer con aldo de aceite y sal, salgo del jardín con las intrucciones de la cortina; en francés; en busca de algo que me ayude a colocarla y entonces es cuando el un gato, animal que odio, me hace quedar encerrada en mi propio jardín sin ninguna posibilidad de entrar dentro de casa.

  - ¡Mierda!- le pego unos cuantos de achuchones ala puerta.
  - ¿Tú debes de ser la nueva vecina no? - me habla un chico desde su balcón con un cigarro en la boca y cogiendo al gato.
  - Sí y gracias a tu gato me he quedado encerrada- que borde puedo llegar a ser.
  - Todo tiene solución- apaga su cigarrillo y entra en casa.
  - ¡Ei! ¿Dónde vas? ¿qué haces?- será gilipollas- ¿y ahora que hago?

Hace frío y tiene toda la pinta de que dentro de poco se va a poner a llover. Pego la cabeza a los cristales, el agua debe de estar bozando, entonces escucho abrirse la puerta.

 - Gracias a dios ¡Monique!- me alegro.
 - De nada - abre el chico del balcón el ventanal.
 - ¿Qué haces tú con las llaves de mi casa?
 - He sido vecino desde simpre de Monique y Philippe, me han dado las llaves por si ocure algún accidente como por ejemplo el que acaba de suceder.- entro en el salón.
 - Deberían de habérmelo dicho ¿no crees?- voy a la cocina.
 - Pensaba venir a presentarme, pero he estado demasiado ocupado.
 - No me ilusiona mucho que un desconocido tenga las llaves de mi casa.
 - A partir de ahora no tengo porque ser un desconocido, soy Pierre- me ofrece la mano con una gran sonrisa.
 - Estrellas, gracias por lo de la puerta- le doy la mano y le acompaño a la puerta.
 - Oye, ha sido Monique la que me ha dado las clases de español, por si te interesa.- sonrié cuando va por mitad de las escaleras- que aproveche Estrella.

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